Crecimiento personal · Salamanca y online
No estás mal. Pero sabes que no estás tú
Cumples, funcionas, sonríes cuando toca. Y aun así hay una distancia entre la vida que llevas y la que sientes tuya. Ese hueco no se llena con más productividad: se llena con autoconocimiento. De eso va este espacio.
Qué es la terapia de crecimiento personal
La terapia de crecimiento personal es un proceso psicológico para personas que no tienen un trastorno, pero sí una inquietud: conocerse mejor, reforzar la autoestima, aprender a poner límites o encontrar dirección. No hace falta estar mal para trabajar en uno mismo, igual que no hace falta estar lesionado para entrenar.
Trabajo desde el enfoque humanista de la terapia centrada en la persona de Carl Rogers, en el que me formé en la Universidad Pontificia Comillas: la premisa es que cada persona tiene la capacidad de crecer si encuentra un espacio de aceptación real donde escucharse. Los ejes más habituales: autoestima y diálogo interno, límites y asertividad, gestión emocional y propósito vital. En sesiones de 60 minutos, presencial en Salamanca u online.
Cultivar tu estancia interior
El crecimiento personal no es un chispazo de motivación: es un cultivo. Estas son sus etapas en terapia.
Mirar dentro
Qué hay ahora mismo: qué te pesa, qué callas, qué repites. Sin juicio — inventario honesto.
Entender de dónde viene
El diálogo interno, los roles aprendidos, la autoexigencia: casi todo tiene historia. Conocerla lo afloja.
Practicar lo nuevo
Decir no. Pedir. Elegir. Pequeños actos entre sesiones que van reescribiendo quién eres en la práctica.
Vivir alineado
Decisiones que se parecen a ti, relaciones que suman y una brújula propia. El objetivo no es ser otro: es ser tú, del todo.
Reescribir tu voz interior
Nadie te habla tanto como tú mismo. En terapia, ese narrador que te machaca aprende otro guion — real, no de frases de taza.
El cambio de frase es el final del trabajo, no el principio: primero se entiende de dónde salió la vieja, y por eso el cambio se queda.
Este espacio es para ti si…
- Vives en piloto automático y no recuerdas la última decisión que tomaste por ti.
- Te exiges como a un enemigo y te hablas como jamás hablarías a un amigo.
- Decir «no» te cuesta tanto que acabas diciendo «sí» a vidas ajenas.
- Sales de una etapa dura —una ruptura, un duelo, una adicción— y quieres reconstruirte bien.
- Notas envidia sana de la gente que parece saber lo que quiere.
- Simplemente sientes que hay una versión más libre de ti esperando turno.
Dudas habituales
¿Hace falta estar mal para ir al psicólogo?
No. Igual que no hace falta estar lesionado para entrenar, no hace falta diagnóstico para trabajar en uno mismo. Muchas personas llegan «objetivamente bien» pero desconectadas de su propia vida.
¿En qué se diferencia esto del coaching?
La terapia la ejerce un psicólogo sanitario colegiado, trabaja la raíz emocional y la historia, y sostiene lo que aparezca (ansiedad, duelos, heridas). El coaching apunta a objetivos pero no es profesión sanitaria regulada. Aquí la profundidad marca la diferencia — mira mi formación.
¿Cuánto dura un proceso así?
Es flexible: unos meses para algo concreto (límites, una decisión) o un espacio quincenal o mensual estable, como quien cuida su salud física. Se acuerda contigo y se revisa. Precios en contacto.
¿Tiene relación con las adicciones que tratas?
Mucha: detrás de casi toda adicción y de la dependencia emocional hay autoestima y límites por reconstruir. Este trabajo es también la mejor prevención de recaídas — y muchas personas lo continúan tras superar la fase aguda.
Sigue explorando
La mejor inversión sigue siendo la de dentro
Una hora a la semana para ti. Parece poco — cambia mucho.
Plaza del Ángel, 2 · Salamanca — 70 € / sesión — Presencial y online