Método y enfoque · Salamanca y online
Cómo trabajo: así es la terapia y tu primera sesión
Aquí no vas a tumbarte en un diván
Ni a hablar de tu infancia durante seis meses sin llegar a nada. Vas a encontrar una conversación honesta, un plan con objetivos y a alguien que no se escandaliza con nada de lo que le cuentes.
Escrito y revisado por Alejandro Mateos Sánchez · Psicólogo General Sanitario · Col. CL-05331
Publicado el · Actualizado el

Cómo es la terapia conmigo
Trabajo con terapia individual en sesiones de 60 minutos, presenciales en Salamanca u online, combinando el enfoque humanista centrado en la persona de Carl Rogers —en el que me formé en la Universidad Pontificia Comillas—, el enfoque biopsicosocial y técnicas de distintas escuelas, desde la entrevista motivacional hasta el análisis transaccional. La psicología es un entramado de escuelas de las que todas tienen algo que aportar, en aras de parar un sufrimiento y mejorar tu calidad de vida.
Mi premisa: cada persona tiene capacidad para cambiar cuando encuentra un espacio de aceptación auténtica, sin juicios ni sermones.
El proceso recorre cuatro fases: primera sesión de evaluación y encaje, definición de objetivos y plan de trabajo, trabajo terapéutico con tareas entre sesiones, y consolidación con alta progresiva y prevención de recaídas. Las sesiones son semanales al inicio y se van espaciando conforme avanzas. El objetivo declarado es siempre el alta, nunca la permanencia.
¿Qué pasa en la primera sesión con un psicólogo?
Saber qué va a pasar quita la mitad del miedo. Esto es exactamente lo que ocurre en esos 60 minutos.
Llegar y respirar
Te recibo yo, sin recepción ni sala de espera compartida. Empezamos por lo fácil: qué te ha traído hasta aquí, con tus palabras y sin prisa.
Entender qué pasa
Desde cuándo, en qué situaciones, qué has intentado ya y qué te ha funcionado o no. Yo pregunto y ordeno; tú no tienes que traer nada preparado.
Ponerle nombre
Te devuelvo una primera lectura de lo que te ocurre y por qué se mantiene. Para mucha gente este es el momento en que algo encaja por primera vez.
Decidir tú
Te propongo un plan: qué trabajaríamos, con qué objetivos y con qué frecuencia. Y decides tú, sin presión ni compromiso de continuidad.
No hace falta que sepas explicarte bien. Nadie llega con un discurso ordenado, y menos cuando lleva meses callándoselo. Con que puedas empezar a hablar, yo me encargo de ir poniendo el resto en su sitio. Cuando quieras, puedes pedir cita por WhatsApp o por teléfono.
Una hora aquí, 167 fuera
La semana tiene 168 horas. Si el cambio dependiera solo de la sesión, la terapia sería un negocio muy lento — para ti.
Entendemos qué pasa, desmontamos lo que no funciona y preparamos lo que vas a probar. Es el campo de entrenamiento para afrontar la vida real de manera más adaptativa.
- Es donde aparecen las ganas, el conflicto, el viernes difícil o la tentación de siempre.
- Por eso salimos de cada sesión con algo concreto que probar tras un cambio de perspectiva: un registro, un límite, un cambio de rutina.
- Se acuerda contigo y es realista: prefiero una tarea pequeña que se cumpla a una enorme que se abandone.
- Si no la haces, no pasa nada grave — pero lo miramos, porque esa resistencia también informa.
¿Cuánto dura la terapia y qué fases tiene?
Evaluación y encaje
Una o dos sesiones para entender bien el problema y comprobar que hay vínculo terapéutico. El encaje entre paciente y psicólogo es lo que más predice el resultado, así que conviene mirarlo pronto y con franqueza.
Objetivos y plan
Qué vamos a trabajar, en qué orden y cómo sabremos que avanzas. Sin objetivos, la terapia se convierte en una charla semanal agradable — y tú no vienes a eso.
Los inicios serán más directivos, para redirigir lo que está desestructurado, y poco a poco volver a coger las riendas de lo que te pertenece: siempre has sabido qué es lo mejor para ti, quizá solo lo olvidaste.
Trabajo terapéutico
Trabajaremos lo conductual, lo cognitivo y lo emocional, en este orden. Las conductas establecen el orden y la estabilidad: conseguir consistencia orienta la trayectoria de tu presente, pero es insuficiente sin el adecuado reencuadre de la forma en que piensas y procesas lo que vives, por eso se entrelaza con el trabajo cognitivo durante las sesiones. Revisamos el rumbo cada pocas sesiones y corregimos si hace falta.
Finalmente, lo que más peso tiene es aquello que más cuesta gestionar y comprender, pero también lo que realmente cambia desde la raíz: las emociones y la forma que tienes de entenderlas y gestionarlas.
Consolidación y alta
Espaciamos las sesiones a quincenales y mensuales, construimos tu plan de prevención de recaídas y cerramos. Con la puerta abierta por si algún día necesitas una revisión.
Lo que puedes esperar de mí
Lo que sí
- Escucha sin juicio: estoy para escuchar lo que cuesta decir, lo duro de tu realidad.
- Empatía: es sentir desde tu perspectiva, poder sentirte escuchado y comprendido.
- Honestidad, aunque incomode: si algo no avanza, te lo digo.
- Confidencialidad total, por secreto profesional y por convicción.
- Derivación si tu caso necesita otro recurso: médico, psiquiatra o unidad especializada.
Lo que no
- Sermones ni moralina: no estoy para decirte cómo deberías vivir.
- Promesas de resultados rápidos: nadie serio te garantiza plazos.
- Terapias eternas: si estás bien, te doy el alta. Ese es el trabajo.
- Decidir por ti: te doy perspectiva y te enseño a crear herramientas; las decisiones son tuyas.

El espacio también trabaja
Una consulta acogedora, con luz cálida y sin prisas no es decoración: es parte del método. El entorno seguro es lo que permite hablar de lo que nunca se ha dicho en voz alta.
Si no puedes venir a Salamanca, la terapia online replica esta misma estructura: 60 minutos, plan y continuidad.
Pedir primera citaAntes de empezar
¿Cada cuánto son las sesiones y cuántas necesito?
Semanales al principio, porque el proceso necesita continuidad, y se van espaciando a quincenales y mensuales. El total depende del caso: los procesos de adicciones se miden en meses, no en semanas. Precios en contacto.
¿Qué es la terapia humanista?
Un enfoque desarrollado por Carl Rogers que parte de que cada persona puede crecer y resolver sus dificultades si encuentra aceptación auténtica y sin juicios. El terapeuta no dirige ni sermonea: acompaña y sostiene, y el vínculo es en sí mismo el motor del cambio. Más en sobre mí.
¿Hay que hacer tareas entre sesiones?
Sí, y son esenciales: entre sesión y sesión pasan 167 horas de vida real, que es donde ocurre el cambio. Se acuerdan contigo y son realistas: registros, pequeños experimentos o cambios concretos de rutina.
¿Y si no encajamos?
El encaje es el factor que más predice el resultado de una terapia, así que se comprueba pronto y se habla con franqueza. Si tras las primeras sesiones no lo hay, o tu caso requiere otro recurso profesional, te lo digo y te oriento hacia la mejor alternativa.
¿Cuánto cuesta la sesión y hay bonos?
La sesión individual de 60 minutos cuesta 70 €, igual presencial que online. Existe un bono de 8 sesiones por 500 € (62,50 €/sesión) pensado para procesos ya en marcha. Pago por transferencia o Bizum, sin permanencias. Todo en contacto y precios.
¿Puedo venir a una sola sesión de orientación?
Sí. Una sesión suelta sirve para poner orden a lo que te pasa, tener una lectura profesional y decidir con criterio — a veces con eso basta, o descubres que lo tuyo necesita otro recurso y te oriento. Nadie firma un proceso en la primera cita.
¿Atiendes urgencias?
No soy un servicio de urgencias. Si hay riesgo inmediato, llama al 112 o al 024 (línea de atención a la conducta suicida, 24 h). Para lo demás, escríbeme por WhatsApp y busco el primer hueco disponible, normalmente en pocos días.
Ya sabes cómo trabajo. Falta empezar
Una primera sesión no te compromete a un proceso. Te compromete a una hora de honestidad contigo.
Plaza del Ángel, 2 · Salamanca — 70 € / sesión — Presencial y online