Adicción al alcohol · Salamanca y online

Cuando la copa decide por ti

No hace falta beber cada día ni acabar mal para tener un problema con el alcohol. Basta con que ya no puedas elegir. Si una parte de ti lleva tiempo sospechándolo, escúchala: es la que te va a sacar.

Cuándo beber se convierte en adicción

Hay un problema con el alcohol cuando deja de ser una elección: bebes más o más a menudo de lo que querrías, lo necesitas para relajarte o para socializar, has intentado reducir sin conseguirlo, aparecen lagunas o culpa al día siguiente, y sigues bebiendo pese a las consecuencias en tu salud, tu trabajo o tu casa.

En España el consumo está tan normalizado que la línea se cruza sin que nadie —ni uno mismo— la vea. Según el Plan Nacional sobre Drogas, el alcohol es la sustancia que más problemas de adicción genera en nuestro país. El tratamiento psicológico, con evidencia sólida detrás y sociedades científicas como Socidrogalcohol avalando el abordaje, permite recuperar el control — y lo que el alcohol se estaba llevando.

Autoengaños con solera

Las frases que rellenan la copa

La adicción al alcohol se defiende con argumentos que suenan razonables. Estos son los que más escucho — y lo que esconden.

«Yo controlo: cuando quiera lo dejo.»Si fuera verdad, no necesitarías repetirlo. Quien controla no piensa en controlar.
«Solo bebo los fines de semana.»La dependencia no se mide en días: se mide en qué pasa cuando no bebes y en cuánto ocupa tu cabeza.
«Es que con mi trabajo / mi vida, algo tendré que hacer.»El alcohol como ansiolítico: la señal más clara de que está tapando otra cosa que hay que tratar.
«Todos mis amigos beben igual.»Puede ser cierto. Y aun así, tu cuerpo, tus lagunas y tu culpa son solo tuyos.
El otro lado

Lo que la sobriedad te devuelve

Quien deja el alcohol no habla de lo que perdió: habla de lo que recuperó. Esto es lo que más se repite.

Cuerpo

Dormir de verdad

El alcohol destroza el sueño profundo. Sin él vuelven el descanso real, la energía y la cabeza despejada por la mañana.

Mente

Ansiedad a la baja

Beber calma hoy y multiplica la ansiedad mañana. Al romper el ciclo, el nivel de fondo baja semana a semana.

Vínculos

Presencia

Estar de verdad en la cena, en la conversación, con tus hijos. Sin la niebla, sin el mal genio del día después.

Orgullo

Mirarte sin culpa

Se acaban las promesas rotas de cada lunes. Pocas cosas reparan tanto la autoestima como cumplirte a ti mismo.

El tratamiento

Cómo trabajamos

i

Evaluar sin dramatizar

Cuánto, desde cuándo, en qué situaciones y qué función cumple. Si hay dependencia física relevante, se coordina la desintoxicación con tu médico: la seguridad primero.

ii

Deshabituación

Manejo del craving, situaciones de riesgo (el bar, la celebración, el viernes), qué responder cuando insisten y qué hacer los días difíciles. Herramientas concretas, no fuerza bruta.

iii

Tratar lo que tapaba

Ansiedad, presión, soledad, un duelo, el aburrimiento. Si el alcohol era tu ansiolítico, hay que darle a tu cabeza una alternativa real o el hueco volverá a llenarse.

iv

Blindar el cambio

Plan de prevención de recaídas: tus señales de alarma, tus situaciones trampa y qué hacer exactamente si un día flaqueas. Y trabajo con la familia si ayuda al proceso.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre el alcohol

¿Cuándo beber es un problema?

Cuando deja de ser una elección: bebes más de lo que querrías, lo necesitas para relajarte o socializar, has intentado reducir sin éxito y sigues pese a las consecuencias. No hace falta beber a diario para tener un problema.

¿Tendré que dejarlo para siempre?

En la mayoría de los casos de dependencia, la abstinencia es el objetivo con mejor pronóstico, porque el consumo controlado suele reactivar el circuito. Lo decidimos tras la evaluación, con honestidad y de forma realista.

¿Puedo dejarlo sin ingresar?

En muchos casos sí: el tratamiento ambulatorio con terapia semanal funciona cuando hay apoyo y la dependencia física no es severa. Si hay riesgo de abstinencia importante, se coordina primero con el médico. Mira cómo trabajo.

¿Y mi vida social?

Es el miedo más común. Se trabaja específicamente: bares, celebraciones, qué responder cuando insisten. La vida social no se pierde; cambia de eje. Y también puedes empezar online si te da más discreción.

Esa sospecha que llevas dentro tiene razón

Y también tiene solución. Escríbeme con total discreción y damos el primer paso juntos.

Plaza del Ángel, 2 · Salamanca — 70 € / sesión — Presencial y online