Tratamiento de adicciones · Salamanca y online

Psicólogo de adicciones en Salamanca: dejar de necesitarlo

Llevas tiempo peleando en solitario, prometiéndote que esta vez sí. No es cuestión de voluntad: toda adicción se sostiene sobre algo que todavía no has podido mirar. Eso es lo que trabajamos aquí.

Qué es el tratamiento psicológico de una adicción

El tratamiento psicológico de una adicción es un proceso de terapia individual cuyo objetivo es que la persona recupere el control sobre una sustancia o una conducta y resuelva el malestar que la sostiene. No consiste solo en dejar de consumir: se trabaja para que deje de ser necesario.

Se desarrolla en sesiones de 60 minutos, semanales al inicio y más espaciadas conforme avanza el proceso, y abarca cuatro frentes: evaluar la situación real y construir el vínculo terapéutico, cortar el consumo o la conducta con estrategias concretas, tratar la raíz emocional —ansiedad, vacío, autoexigencia, soledad— y prevenir las recaídas.

Cubre adicciones químicas (alcohol, cocaína), comportamentales (juego, móvil, redes, pornografía) y relacionales, como la dependencia emocional. En España, el Plan Nacional sobre Drogas sitúa el abordaje psicológico como parte central de estos tratamientos.

Todas las adicciones que trato

El mapa completo: tres familias

Una adicción no siempre lleva sustancia. Estas son las tres formas en que aparece — entra en la tuya y verás cómo se trabaja.

Químicas

Hay una sustancia de por medio. El cuerpo se acostumbra y la pide.

Comportamentales

Sin sustancia: engancha la conducta y la recompensa que da.

Relacionales

Aquí la «sustancia» es una persona. Cuesta reconocerla como adicción.

Para situarte

¿Dónde estás en la escala?

Casi nadie pasa de golpe del uso a la dependencia. Se cruza poco a poco, y por eso cuesta tanto verlo desde dentro.

01 · Uso

Lo controlas tú

Ocurre de vez en cuando, en su contexto, y puedes dejarlo sin que pase nada. No hay malestar ni culpa después.

02 · Uso de riesgo

Empieza a repetirse

Cada vez más a menudo, o para calmar algo: un mal día, la ansiedad, el aburrimiento. Todavía dirías que lo controlas.

03 · Abuso

Aparecen las consecuencias

Discusiones, dinero, resacas, horas perdidas, promesas rotas. Intentas reducir y aguantas poco. Aquí suele llegarse a consulta.

04 · Dependencia

Te controla a ti

Necesitas más para el mismo efecto, aparece malestar si falta y sigues aunque te esté costando la salud o las relaciones.

No hace falta llegar al final para pedir ayuda. Cuanto antes se interviene, más corto y más sencillo es el proceso. Si te has reconocido en el escalón 2 o 3, este es el mejor momento para dar el paso.

Cómo se trabaja

Las cuatro fases del tratamiento

Ni terapias eternas sin rumbo, ni promesas de curación en dos semanas. Un plan con objetivos que revisamos juntos.

i

Evaluación y vínculo

Entender qué te ocurre de verdad, desde cuándo y qué función cumple. Y construir la confianza sin la que nada de esto funciona: si no puedes contarme la verdad, no puedo ayudarte.

ii

Cortar la conducta

Estrategias concretas para el día a día: manejo del craving, control de estímulos, situaciones de riesgo y un plan para los momentos difíciles. Es la parte visible del cambio.

iii

Tratar la raíz

Aquí está la diferencia entre dejarlo unos meses y dejarlo de verdad. Trabajamos lo que había debajo: ansiedad, autoexigencia, vacío, un duelo sin cerrar o una autoestima que lleva años en negativo.

iv

Prevención de recaídas

Identificar tus señales de alarma y tener un plan claro para cuando aparezcan. Terminar la terapia sabiendo qué hacer si un día flojeas es lo que sostiene el cambio en el tiempo.

Hablemos claro

Lo que se dice y lo que veo

Lo que se dice

  • «Es cuestión de fuerza de voluntad.»
  • «Si no has tocado fondo, no es tan grave.»
  • «Si recaes, vuelves a la casilla de salida.»
  • «Sin sustancia no hay adicción de verdad.»

Lo que veo en consulta

  • La adicción secuestra los circuitos de recompensa. La voluntad sola no basta, igual que no basta para bajar una fiebre.
  • Esperar a tocar fondo solo hace el proceso más largo y más caro, en todos los sentidos.
  • La recaída es información, no fracaso: señala exactamente qué punto hay que reforzar.
  • El juego o el móvil activan los mismos mecanismos cerebrales. Se llaman adicciones porque lo son.
Señales para reconocerlo

Cuándo pedir ayuda

  • Has intentado dejarlo o reducirlo por tu cuenta y no lo consigues.
  • Necesitas cada vez más para sentir lo mismo.
  • Mientes, minimizas o escondes cuánto consumes o cuánto tiempo dedicas.
  • Ya hay consecuencias —salud, dinero, trabajo, pareja— y aun así sigues.
  • Lo usas para calmar ansiedad, tristeza, aburrimiento o vacío.
  • Alguien que te quiere te lo ha dicho, aunque tú creas que exagera.
Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarme

¿Cómo sé si es adicción o solo un mal hábito?

La diferencia no está en la cantidad, sino en el control. Hay adicción cuando pierdes la capacidad de decidir: lo dejas y vuelves, necesitas más para el mismo efecto, aparece malestar si no lo haces y sigues pese a las consecuencias. Un mal hábito se abandona cuando decides; una adicción, no.

¿Cuánto dura el tratamiento?

Depende del tipo de adicción, del tiempo que lleve instalada y de tu situación. Como referencia, se mide en meses y no en semanas, con sesiones semanales al inicio que se van espaciando. Desde el principio trabajamos con objetivos concretos. Tienes el detalle en cómo trabajo y los precios en contacto.

¿Hay que dejarlo del todo o se puede reducir?

Depende. En alcohol o cocaína el objetivo habitual es la abstinencia. En adicciones comportamentales como el móvil o las redes no se puede eliminar la conducta, así que el objetivo es recuperar el control y un uso sano. Lo definimos en la primera sesión, con realismo.

¿Es confidencial? No quiero que nadie lo sepa

Totalmente. Todo está protegido por el secreto profesional del psicólogo colegiado y por la normativa de protección de datos. La consulta está en el centro de Salamanca, con entrada discreta y sin salas de espera compartidas. También puedes trabajar online.

Ya lo intenté y recaí, ¿tiene sentido volver?

Sí, y mucho. Recaer no es fracasar: forma parte del proceso en la mayoría de las adicciones. Cada intento deja información sobre qué situaciones disparan el consumo. Analizamos qué falló, reforzamos esos puntos y construimos un plan de prevención de recaídas concreto.

Llevas mucho tiempo peleando solo

No hace falta tenerlo claro para escribir. Solo hace falta estar cansado de intentarlo a solas.

Plaza del Ángel, 2 · Salamanca — 70 € / sesión — Presencial y online